Qué ver en Rabat - Rabat es la capital del hoy reino marroquí que está situada en las proximidades del océano atlántico al sur del país. Actualmente cuenta con una población aproximada de 2.000.000 de habitantes con lo que podemos pensar que es una ciudad bastante poblada.

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Qué ver en Rabat

Ciudades a visitar en Marruecos

De hecho es la segunda más poblada del país, pero hay algo especial en ella y es que a diferencia del restos de las Qué ver en Rabat – Ciudades a visitar en Marruecosciudades, caracterizadas por el bullicio y una alta concentración de personas en pocos sitios, encontrarás en ella la tranquilidad que tanto deseas después de visitar ciudades como Fez o Tánger.

Sí, Rabat puede ser la ciudad que necesites para balancear tu viaje cuando visites Marruecos y este hecho no supone que no hayan cosas qué ver en Rabat, pues se trata de un lugar en el que encontrarás el cruce de la antigua Marruecos y la Marruecos tomada por los franceses.

Este hecho de seguro te hará caer en cuenta que es verdad lo que te digo, ya que este país en esencia es una combinación entre lo antiguo, lo religioso y lo occidental introducido por distintas potencias. Para el caso de Rabat es Francia la que mayor influyó en ella. Para muestra, te darás cuenta que entre las coas qué ver en Rabat están los contrastes arquitectónicos edificados en la ciudad.

Conociendo y admirando la bella Rabat

Como es costumbre en todas las capitales también hay mucha cultura qué ver en Rabat. Distintas edificaciones tanto antiguas como modernas, espectaculares museos y hasta zoológicos jamás vistos, todo esto y más te esperan en Rabat.

A continuación encontrarás un “abreboca” de las maravillas que disfrutarás en esta increíble ciudad. Y no con intención de interrumpir tu itinerario durante tu estadía en la ciudad, sino que nos gustaría mostrarte los lugares imperdibles qué ver en Rabat.

Un poco de Andalucía en Rabat

Empezar tu visita en Rabat acudiendo al Museo del Palacio puede tener un doble objetivo. Por una parte el museo y por el otro la bella exposición de los jardines andaluces con los que cuenta el lugar.

Aquí no solo respirarás paz y tranquilidad mientras conoces la ciudad y el país contenido en este maravilloso museo, sino que también tendrás unos de los momentos más estéticos de tu viaje, pues en este jardín, creado por los franceses, verás la tradicional flora andaluza, es decir, naranjos, plátanos y limoneros.

El museo de ciencia natural de Rabat

Es bien sabido que Marruecos es la cuna de muchos hallazgos arqueológicos por lo que una visita al museo de ciencia natural es parada obligatoria. Aquí aparte de ver piezas de antaño encontrarás réplicas en tamaño real de varios dinosaurios, entre ellos el del saurópodo que fue descubierto a finales del siglo pasado.

Siguiendo la temática de los museos hay uno que no te puedes perder, se trata del museo de Historia y civilización de Rabat. Edificación de inicios del siglo XX que fue creado con la intención de resguardar y difundir principalmente la historia del país desde la era prehistórica hasta la época islámica.

Es decir, que si hay algo que deseas  ver con ansias sobre la cultura marroquí puede que lo consigas sin problema entre las piezas exhibidas en este museo.

Ahora, es verdad que no toda la historia de la ciudad y del país la podrás encontrar en las piezas de cada uno de estos museos, sino que en sus calles, medina y arquitectura verás también mucho de su historia. Sobre esto te contaremos a continuación.

La ciudad preislámica Chellah

En el centro de Rabat encontrarás las ruinas de la conocida Chellah que como dato curioso para un país predominantemente musulmán fue erigida bajo otros preceptos culturales y religiosos. Lamentablemente fue puesta a un lado a finales del año 1200 y reconstruida posteriormente por los sultanes.

A pesar de los años y el olvido que han caído sobre esta ciudad, todavía hay vestigios entre la flora y la fauna de lo que algún día fue una bella ciudad. Si tu destino es Rabat no dejes de visitar estas ruinas romano-islámicas que nos ha dejado el pasado de Marruecos.

Torre de Hassan y el Mausoleo de Mohammed-V

La Torre de Hassan cuenta con un dato curioso pues pareciera que la mitad de ella hubiera desaparecido o más bien sido cortada a la mitad. Cuando estés frente a ella notarás que algo falta, pero no creerás que la estructura nunca fue terminada.

En sí la Torre de Hassan es el minarete de lo que en el papel sería, para el monarca Yacoub al – Mansour,  una solemne y grande mezquita. Aunque es una obra inconclusa, ahora que lo sabes, igual no importará y querrás visitarla ya que su diseño llamativo y el estar incrustada en un espacio abierto lo hacen una parada obligatoria cuando estés en Rabat.

La Torre de Hassan al mirarla de lejos te envolverá en su llamativa aura, así que cuando menos lo esperes ya estarás frente a ella contemplándola y no precisamente reclamándole no haber sido terminada.

Después que tus ojos se vean superados y no puedas seguir observando el sin fin de detalles de la Torre de Hassan podrás descansar de ella mirando, justo al costado, el bello Mausoleo de Mohammed-V.

Esta edificación es de época reciente. Para su construcción intervinieron un poco más de 400 artistas los cuales dedicaron 10 años de su vida para la finalización del hoy Mausoleo de del rey Mohamed V y de sus dos hijos Mulay Abdellah y Hasán II.

Si no perteneces a esta religión de igual manera tendrás el privilegio de poder ingresar a este recinto, cosa que no pasa con el resto de edificaciones religiosas en este país, donde si no eres un practicante sólo podrás ver la cubierta de las bellas arquitecturas musulmanas.

Así que no puedes perderte de este privilegio que los oriundos marroquíes están dispuestos a compartir contigo y los tuyos mientras incluyas a Marruecos como uno de tus destinos turísticos.

El Palacio del rey Hassan II

En todo Marruecos encontrarás un lugar temporal para las visitas del monarca, pero esto no pasa con el Palacio de Rabat que es la residencia formal del rey y lugar de varios de los entes gubernamentales.

Quizá al pasar por aquí encuentres un gran cinturón de seguridad, pero no te preocupes. Se trata de algo normal y rutinario. Preocúpate si se te ocurre querer ingresar a él sin un pase especial, que la verdad son difíciles de encontrar. Tendrás que conformarte con poder ver el palacio por sus alrededores y la verdad valdrá la pena.

¿Dónde comer en Rabat?

Si después de tanto recorrido por la ciudad se te despierta el hambre las recomendaciones son sencillas de dar, pero ambas dependerán de dónde estés y qué tanto estarás dispuesto a trasladarte.

Si el hambre te toma desprevenido en el centro de la ciudad el lugar inmediato es la medina.

La medina vieja

Como en toda medina encontrarás cúmulos de actividades comerciales que te facilitarán por mucho la búsqueda de cualquier cosa que quieras ver y por supuesto comer. Aquí el sin fin de ventas de comida van a satisfacer rápidamente tu necesidad de energía y de ganas de querer probar cosas nuevas.

¿Lo mejor de todo? Es que comerás con la tranquilidad que paradójicamente no caracterizan a las medinas del resto del país. Aquí podrás no solo comer sino caminar tranquilamente mientras detallas cada puesto de ventas.

Comer en Le dhow

Si tu itinerario por la ciudad te ha llevado a estar por las playas de Rabat y ya has visto el atardecer desde el famoso faro de la ciudad, donde puedes ver la olas romper en el muelle, es momento de que pienses en un lugar dónde comer en Rabat sea completamente diferente.

Le Dhow es un lugar donde podrás sentarte a compartir de los mejores platos marroquíes y franceses, mientras escuchas de la buena música y compartes con tus seres amados la experiencia de estar en Marruecos y específicamente en Rabat.

Ten en cuenta que no comerás en un local tradicional, sino que estarás a bordo de un barco mercante Marroquí con un estilo “bar lounge” de primerísimo nivel. La madera pulida con su elegante interior da la más grata bienvenida al más entusiasmado visitante.

Después de comer puedes disfrutar de la vista del océano atlántico, tomar un café o participar del divertido mini club nocturno con karaoke que posee el bar.

Después de todo lo que te hemos contado no hay dudas de que las cosas qué ver en Rabat son extraordinarias y todas ellas se encuentran a unos cuantos pasos o en tranvía. Así que no lo pienses más y embárcate en el próximo avión con destino directo a Rabat.

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